La primera excavación (1990)

En 1990, el Gobierno de Aragón encargó y financió una primera campaña de excavación de la cavidad, a la geóloga María José Blanco Tomás.

El material extraído, permaneció sin estudiar en las dependencias municipales. Desde 1994 el Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza se hizo cargo de la gestión del yacimiento, lo que permite realizar un plan de actuación.

En 1995 , con fondos de la Diputación Provincial de Huesca, Elena Requejo restaura y cataloga el material extraído.