|
En
cuanto a su dieta, el oso de las cavernas era fundamentalmente
herbívoro, comía raíces, hojas, bayas,
frutos y miel silvestre, si bien a veces complementaba esta
dieta con pequeños animales. Se ha dicho de él
que era el menos carnívoro de todos los carnívoros.
Pese
a que la dentición del oso es claramente la de un animal
carnívoro, en sus dientes se han encontrado las huellas
de su alimentación herbívora, desgastes típicos
causados por la fricción de los dientes con la arena
y arcilla del suelo cuando se alimentaba de raíces.
Para
conseguir alimento suficiente para su enorme peso, el oso
tendría que recorrer distancias considerables, sobre
todo en los momentos previos a la hibernación, cuando
debía hacer mayor acopio de grasa para pasar el invierno.
No se descarta que tuviera hábitos carroñeros
si se le presentaba la posibilidad de aprovechar las carcasas
abandonadas por otros carnívoros.
|
|