Se trata de una cavidad kárstica actualmente inactiva,
de aproximadamente un centenar de metros de recorrido. Consta
de dos galerías paralelas (casi se podría
hablar de dos pisos) comunicadas por un pasillo inclinado.
Al igual que otras cuevas, se formó por la interacción
de las calizas con el agua fría cargada de dióxido
de carbono que circuló por pequeñas grietas
y fracturas.
La entrada a la cueva se realiza a través de una
galería por la que descendemos a una gran sala con
una enorme colada calcárea en la zona izquierda;
al final de esta gran sala, deberemos subir por un tramo
cubierto por una colada calcárea; llegamos así
a la segunda galería o piso, al extremo del cual
se encuentra el yacimiento.
Hemos de recordar que este es el aspecto actual de la cueva,
hace miles de años parece bastante probable que el
acceso estuviera en la galería superior.