El descubrimiento

En Mayo de 1970, María Rosa Vinyes y Ramón Canela efectúan la primera exploración en la zona de Coro Tracito, dentro de la campaña de exploración del macizo de Escuain.

"La primera cueva que encontramos, tiene la entrada de pequeñas dimensiones, pero de pronto adquiere mayores proporciones; mientras vamos haciendo la topografía, vemos varios huesos semi-enterrados en las coladas del suelo, después encontramos vértebras entre los bloques al superar una gatera que nos permite el paso a nuevas galerías..."

Badalona, Mayo 1970

En Septiembre de 1976 se realizó una exploración completa, se trazó la topografía de la cueva y se ubicó el yacimiento.

En 1989, al detectarse claras señales de expolio, el Ayuntamiento de Tella-Sin procedió al cierre de la cavidad para evitar más daños.