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Una
cueva profunda, se puede considerar uno de los ambientes más
duros para la realización de una excavación.
La oscuridad, el frío, la humedad, la inquietante amenaza
de estar bajo miles de toneladas de roca, la imposibilidad
de caminar erguido, son condiciones a las que el organismo
no está acostumbrado, y que a los pocos días
causan efectos en la salud (cansancio, dolores articulares...).
El
equipamiento (indumentaria y el material)
En
las tiendas especializadas en montaña o espeleología
podremos encontrar los clásicos "monos"
impermeables que mantendrán nuestro cuerpo seco. La
elección del calzado, depende de la cueva y de las
condiciones ambientales. En algunas cuevas o en algunas épocas
del año puede hacerse necesario el uso de botas
de agua.
Debajo
del mono impermeable deberemos llevar algo de ropa
de abrigo, ya que la temperatura de la cueva viene
a ser la media de las temperaturas anuales, en nuestro caso
es de 8 a 10 ºC.
El
casco es necesario y casi "obligatorio".
Los cambios en la altura de las galerías, las estalactitas...y
la oscuridad, hacen que tengamos que proteger nuestras cabezas
de los golpes.
En
las campañas de excavación se utilizó
iluminación de acetileno, los clásicos "carbureros",
que proporcionan una iluminación segura, el gas acetileno
se produce cuando reacciona el agua del depósito superior
del carburero, con las piedras de carburo del depósito
inferior. Actualmente,
con la instalación del generador eléctrico se
dispone de iluminación eléctrica.
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